Publicador de contenidos

angle-left Diseño de envase y covid-19: qué está cambiando
16 luglio 2020

Diseño de envase y covid-19: qué está cambiando

La reciente pandemia ha modificado las mega tendencias del diseño de envase con importantes implicaciones a corto y largo plazo

La pandemia global ha tenido un impacto dramático en la vida de las personas y esto luego ha repercutido también en la percepción de los consumidores respecto al envase. Hasta hace unos meses las preocupaciones relacionadas con la invasión del plástico en los océanos, los compromisos medioambientales y la difícil gestión del reciclaje han dominado los titulares de los periódicos y la red creando de hecho un proceso de sensibilización del consumidor hacia un estilo de vida y costumbres más sostenibles. Luego ha llegado la pandemia y el envase, sobre todo el de plástico desechable, ha sido elegido como el instrumento clave para garantizar la salud y la seguridad.

Por tanto si por un lado está claro que actualmente el valor de un buen envase se valora más, las preocupaciones relacionadas con la sostenibilidad medioambiental no han desaparecido en absoluto.

Por eso, ahora más que nunca, toda la industria del envase debería evolucionar y moverse en una dirección que pueda ofrecer una mayor protección para el medio ambiente y la sociedad en que vivimos, desempeñando un papel clave en el cambio.

A continuación algunas consideraciones sobre cómo podría cambiar el mundo del envase después del COVID-19 y cómo podemos prepararnos para contribuir en crear un futuro más sólido y bueno para el medio ambiente.

 

Mayor interés por el envase sostenible

En plena pandemia la atención de los medios de comunicación se ha centrado en el valor del embalaje en el suministro y la entrega a domicilio para garantizar la salud y la seguridad de los consumidores. De esto ha derivado un aumento del uso del plástico desechable, ya que el deseo común es reducir al mínimo los riesgos de transmisión de un virus del que aún se sabe poco.

El envase ahora se considera un instrumento valioso para proteger el producto y al consumidor pero al mismo tiempo un mayor uso de materias plásticas está llevando a las personas a una sensibilidad mayor respecto a los modelos actuales de consumo y eliminación.

Por lo tanto, con el paso del tiempo se asistirá a una mayor concienciación del impacto medioambiental real del individuo y no es irreal una propensión a la elección de productos embalados en envases que pueden ser parcial o totalmente reciclados. Ya en la actualidad, según varios estudios, los consumidores son mucho más propensos a la adquisición de productos envasados con materiales ecológicos y se prevé que a finales de año ésta será una exigencia cada vez más sentida en todo el mundo.

 

Un nuevo concepto de reciclaje

La definición actual de reciclaje merece ampliarse y armonizarse. Durante el confinamiento que ha afectado a todo el mundo, aunque en distintos momentos, incluso los consumidores menos digitales han utilizado los servicios e-commerce para comprar o apps para la entrega de comida a domicilio alcanzando cifras sin precedentes.

En un mundo post COVID-19, donde se prevé que las entregas a domicilio y las compras online sigan siendo numerosas, las tecnologías de recuperación emergentes serán muy valiosas. De hecho a menudo los embalajes son difíciles de reciclar, por eso será necesario más que nunca seguir conservando los productos con envases prácticos y de aspecto agradable, como ya ocurre ahora, pero teniendo el valor de innovar creando componentes que puedan ser reciclados al 100%.

Descubre Duo, el tapón de la gama Collection 100% desmontable y reciclable

En un futuro cercano será necesario que toda la industria del envase afronte una trayectoria de crecimiento basada en la investigación y el desarrollo de formas más eficaces para recoger, ordenar y reelaborar materiales y tecnologías existentes para hacer frente a las futuras tendencias de consumo.

Dado que se prevé que los servicios de e-commerce y comida para llevar seguirán creciendo, habrá que encontrar un modo para separar los embalajes multimaterial o identificar nuevas formas de recuperación de envases ya existentes.

Harán falta objetivos y acciones concretas y a la vez leyes y normas que amplíen el concepto de reciclaje, con una orientación entre Estados y organismos internacionales para incluir varias formas de recuperación, fomentar las innovaciones y ayudar a apoyar las inversiones.

 

Los embalajes reutilizables seguirán creciendo (pero de otra forma)

Para reducir el riesgo de transmisión del virus, un número cada vez mayor de restaurantes ha interrumpido el uso de envases reutilizables y simultáneamente algunos países han revocado la prohibición de utilización de bolsas de plástico. Estas acciones han llevado a muchos expertos a preguntarse cuál será el futuro de los envases reutilizables.

En realidad, aparte de en un primer momento de desánimo, a día de hoy podemos decir que no hay nada que temer y que los envases reutilizables serán una oportunidad de crecimiento. Sólo habrá que cambiar el enfoque y ofrecer una garantía de limpieza y sanitización antes de volver a usarlos con la posibilidad de crear nuevos negocios precisamente en este campo.

Un enfoque de este tipo reduciría el riesgo de fiarse de las prácticas de limpieza de los consumidores, disminuyendo la transmisión a través de distintas manos y llevando a una posterior evolución en el sector del envase.

 

Reimaginar y actuar

Mientras miramos al futuro de un mundo post pandemia, tenemos la oportunidad de evaluar y reimaginar el ambiente en que vivimos identificando las debilidades estructurales y esforzándonos en buscar nuevas soluciones. En primer lugar debemos empezar a ver el envase como un sistema y explorar el impacto que un cambio en la cadena tiene sobre otro. De esta forma se podrán reunir las partes interesadas de toda la cadena del valor para seguir creando una visión común para el próximo futuro.

La creación de una estrategia unificada que reconozca el valor del envase y a la vez enfatice las formas de afrontar las debilidades, podría llevar a un crecimiento económico de toda la industria. No será fácil, pero si podemos adaptar todo ello alrededor de una estrategia basada en los principios de protección del medio ambiente y la salud humana, se podrán identificar formas de aumentar la eficiencia para el beneficio mutuo de la sociedad, el medio ambiente y la economía.

El concepto de envase sostenible va mucho más allá del diseño. Requiere un pensamiento innovador, curiosidad y el deseo de que avance una economía circular que pueda satisfacer las exigencias cambiantes de los consumidores protegiendo todo el mundo en el que vivimos.

 

¿Quieres saber más sobre las acciones de Tapì por el medio ambiente?

Saber más

 

Contenidos web relacionados