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16 September 2020

Envase de diseño para prevenir los desechos, los derroches y las emisiones

En la actualidad la industria del envase en general tiene una grandísima responsabilidad a la hora de ayudar a proteger el planeta de la invasión de plástico y residuos. Qué está cambiando.

 

La crisis sanitaria como consecuencia del COVID-19 ha frenado la sobreexplotación de los recursos naturales pero, en cualquier caso, el 22 de agosto de 2020 ha tenido lugar el Earth Overshoot Day (Día sobre la Sobrecapacidad de la Tierra).

Este día, con más de tres semanas de retraso respecto a 2019, ha marcado el agotamiento de los recursos  naturales que el planeta pone a disposición al año. Básicamente en la actualidad es como si la humanidad necesitara 1,6 planetas para satisfacer sus necesidades.

Son muchos los consumidores que se preocupan cada vez más por el impacto negativo del ser humano sobre el planeta: excesivas emisiones de carbono, cambio climático y la infinidad de plástico que contamina los mares y los océanos son los principales problemas (aunque no son los únicos) que toda la humanidad está teniendo que abordar estos últimos años.

Gran parte de las dificultades derivan de la naturaleza consumista y capitalista a la que estamos acostumbrados, que alimenta la obsesión por comprar mercancía que no siempre respeta el medio ambiente.

La moda rápida (fast fashion) y la electrónica son dos de los principales sectores culpables. El Reino Unido, por ejemplo, posee el mayor consumo de ropa nueva en ​​Europa, con una estimación de 23 millones de prendas de vestir desechadas en 2017.

También el sector de la bebida, a pesar de no estar en el punto de mira, se ha adaptado hace años a la búsqueda de soluciones cada vez más sostenibles para el medio ambiente. En Tapì también intentamos contribuir de algún modo invirtiendo en investigación y experimentando nuevas tecnologías y procesos de producción que permiten seguir flujos de trabajo optimizados y con menos despilfarro. Asimismo permiten crear tapones sostenibles partiendo de materias primas vegetales o reutilizando materiales de desecho. Hemos querido dar un nombre al conjunto de buenas prácticas de empresa y a todo lo que para nosotros está relacionado con la sostenibilidad, que es parte de nuestro ADN de empresa: LEI – Low Environmental Impact (Bajo Impacto Medioambiental).

 

El papel del consumidor en la era de la sostenibilidad

Desde que la sostenibilidad se ha convertido en un valor añadido, varias empresas han decidido unirse a esta tendencia adoptando el envase ecológico. Por otro lado actualmente crear embalajes que respeten el medio ambiente ya no es sólo una tendencia, sino más bien una necesidad para la humanidad y el planeta.

Además estudios recientes demuestran que el envase sostenible es una de las principales influencias en las decisiones a la hora de comprar. Aproximadamente el 80% de los consumidores, sobre todo de la generación del milenio, se muestra a favor de gastar más a la hora de comprar a empresas que respeten los principios de ética y sostenibilidad medioambiental.

 

¿De qué forma el envase puede ayudar a luchar contra el cambio climático y los derroches?

La industria del envase en general ha evolucionado de forma notable en los últimos veinte años, ya que se ha prestado más atención a la facilidad de uso para el consumidor final, el diseño y la practicidad.

Hace tiempo la marca y el estilo eran los únicos retos para los diseñadores de envases, mientras que ahora entran en juego otros factores como la eficiencia y la ecología. Por lo tanto podemos decir con seguridad que existe una conciencia común en toda la cadena del mundo de la bebida: de los fabricantes a los diseñadores, hasta llegar al cliente/consumidor.

Para las empresas especializadas en la producción de envases, esto significa una mayor innovación y alejarse de las soluciones “one size fits all” (enfoque global) para pasar a embalajes personalizados y estudiados en cada caso con y para el cliente. Por otro lado esto significa un mayor potencial para los productos especiales y los compradores podrían estar dispuestos a pagar más por tenerlos.

Pero, ¿de qué forma los diseñadores de envases podrían ayudar concretamente a luchar contra el cambio climático y la invasión de los residuos de plástico? Veámoslo juntos.

Considerar las ‘’R’’ del diseño de envase

El envase, por lo menos hasta hace poco, estaba formado principalmente por elementos poco sostenibles. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se ha puesto en marcha el paradigma de las R de la sostenibilidad: un concepto de pensamiento ecológico que engloba nuestros principios básicos en constante evolución: Reduce, Reuse y Recycle. El objetivo de esta teoría consiste en sensibilizar, prevenir los derroches y preservar los recursos naturales.

En Tapì, en los últimos años, hemos adoptado esta filosofía para aportar mejoras en los procesos productivos y crear nuevos tapones sostenibles capaces de permitir a las marcas que los adoptan plasmar al máximo sus valores.

 

Analizar el ciclo de vida real de los materiales de envase

El análisis del ciclo de vida del envase es un problema que preocupa, ya que las distintas formas de embalaje plantean dificultades a la hora de evaluar el impacto medioambiental real.

Tomemos, por ejemplo, una lata de aluminio y comparémosla con una botellita de vidrio. El aluminio consume más energía durante la producción inicial, pero el reciclaje es muy eficiente. Al mismo tiempo el vidrio consume menos energía cuando se produce, pero el reciclaje prevé fundir el envase. Sin embargo si la botella se lava y se reutiliza, la eficiencia desde el punto de vista energético es mayor que el reciclaje de la lata.

 

Prestar atención a las claves normativas

Los factores de regulación siguen siendo de apoyo y algunos países están difundiendo o han promulgado protocolos que tendrán un impacto directo o indirecto en las elecciones del envase: del reciclaje a la reducción de la huella de carbono.

Teniendo en cuenta estos puntos, todos los incentivos se ajustan para conseguir avanzar más por lo que respecta a la reducción de los derroches y mejorar la duración del producto y la experiencia del consumidor final. Básicamente menos residuos significa menos costes para los fabricantes y el medio ambiente.

 

En conclusión

En general el sector del envase atraviesa por un cambio muy positivo y los diseñadores se están implicando en ensayos cada vez más innovadores para satisfacer las exigencias de un mercado (y un mundo) en constante evolución.

 

En Tapì también buscamos constantemente nuevas soluciones sostenibles específicas para el mercado de la bebida de calidad y calidad suprema.

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